Este no es exactamente un libro de cuentos.
O al menos no empezó siéndolo.
Empezó con preguntas.
Con el tiempo descubrí que esas preguntas eran demasiadas para un solo libro.
Por eso estas páginas son apenas la primera parte…
Este no es exactamente un libro de cuentos.
O al menos no empezó siéndolo.
Empezó con preguntas.
Con el tiempo descubrí que esas preguntas eran demasiadas para un solo libro.
Por eso estas páginas son apenas la primera parte de una serie.
Este volumen reúne conversaciones sobre animales de nuestra región. Los próximos estarán dedicados a las plantas que nos rodean y a todas esas preguntas difíciles de clasificar que aparecen en la vida cotidiana: sobre el tiempo, las personas, los objetos, las costumbres y ese enorme conjunto de cosas que los chicos observan y los grandes solemos dar por sentado.
Porque la curiosidad no entiende de categorías.
Mi hija tiene una curiosidad difícil de medir. No porque pregunte mucho sino porque rara vez se conforma con la primera respuesta y por eso descubrí que las mejores respuestas no siempre son las más técnicas.
Este libro es el resultado de esas preguntas.